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Abre los ojos y está lloviendo y ya lloró lo suficiente. Después de jugar con la princesa en las hamacas volvió mas contenta. Los hombres ya no se le parecen de nuevo. Busca la casita y se mete adentro. Por la ventana mira la lluvia y con su respiración escribe. Se imagina como es Alicia y lo que dice aunque bien no la conoce.

~ por Magdalena Audap-Soubie en Octubre 25, 2008.

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